
Con el embarzo incrementan hormonas como el estrógeno y la progesterona, las cuales pueden afectar la salud oral de la gestante y su bebé ya que muchos investigadores apuntan que las embarazadas con enfermedad de las encías incrementan el riesgo de dar a luz prematuramente o no lograr el peso adecuado en el recién nacido.
Y es que debe tenerse en cuenta que la formación de los dientes ocurre a partir de la sexta semana del período de gestación aunque luego de su nacimiento permanezcan ocultos ya que se encuentran dentro de sus encías. Por ello es tan importante la alimentación de la futura mamá ya que para el buen desarrollo de los dientes se necesitan de ciertos nutrientes como Calcio, Fósforo, Vitamina D y Proteínas.
Se ha de tomar en cuenta además, que si su dieta no aporta suficiente calcio para el desarrollo fetal, su organismo tomará este mineral de los huesos para satisfacer las necesidades de su bebé.
El consumo de lácteos tales como yogurt, leche y queso así como el brócoli y la col son las mejores fuentes de calcio en la dieta que junto a un adecuado cepillado de los dientes y encías, uso diario del hilo dental y controles periódicos con el odontólogo propiciará crear las condiciones adecuadas para un óptimo desarrollo del embarazo y de la salud oral, tanto para la futura madre como para su bebé.